Por: Adrian G. Miranda
El artista plástico Bosco Sodi habla sobre su trabajo, su proceso creativo y el estado del arte en México durante la inauguración de la exposición Croacia en el Antiguo Colegio de San Ildefonso.
Bosco Sodi produce una obra que él define como “matérica”, porque su proceso parte de honrar la materia prima con la que la crea. Si bien es él, como artista, el que pone los elementos y hace su materia pictórica sobre el lienzo, también deja que sea ella la que ejerza su propia voluntad, junto con la del ambiente. Con motivo de la exposición individual que inauguró el 17 de abril en San Ildefonso, Bosco habla con la prensa y el público en general acerca de sus obras monumentales.
Periodistas de distintos medios así como personas sin una formación en esta disciplina formaron parte de la sesión de preguntas y éstas son algunas de las más interesantes.
Reportero: ¿Cómo fue que decidiste dedicarte al trabajo plástico?
Bosco: Mi familia está muy apegada a la cultura. Además, soy hiperactivo y lo único que me hacía sentir tranquilo y a gusto era pintar. Fue una decisión difícil de tomar porque vivir del arte es complicado, pero hace quince años decidí ser honesto conmigo mismo y tratar de hacer lo que más me gustaba.
Al igual que otros artistas contemporáneos, Bosco no empezó su carrera profesional del todo, sino hasta después de cierto punto decisivo en su vida. Bosco ingresó a la facultad de Arquitectura de la UNAM para abandonarla tiempo después y dedicarse de lleno a su habilidad artística.
Reportero: ¿Cuáles son las influencias que están presentes en tu trabajo?
Bosco: Se puede hablar de Antoni Tápies, el maestro catalán que hacía trabajos muy matéricos; me gusta mucho todo el movimiento del Land Art, como el trabajo de Andy Goldsworthy, el expresionismo abstracto. En realidad soy muy abierto a todo.
Persona del público: ¿Cómo percibes la escena artística en México?
B: Creo que el arte ahora es más internacional que realmente ya no existe una obra hecha en México o un movimiento nacional. Si ves la obra de varios artistas mexicanos, podría ser también de alemanes o americanos. Siento que a México le falta un poco agarrar ese punto más internacional y más abierto: creo que le falta al país un buen sistema de galerías donde jóvenes puedan presentar su trabajo sin entrar al circuito comercial. Pese a todo creo que México es un país muy interesante, muchos artistas importantes internacionales viven aquí.
Aunque Bosco menciona que: “varios artistas internacionales viven aquí”, él no es profeta en su propia tierra pues desde hace ya 3 años radica en Brooklyn, piensa que para el tipo de arte que realiza, no hay grandes oportunidades de desarrollo en su país. Así lo mencionó cuando otra persona del público presente lo cuestionó sobre su residencia en Estados Unidos.
Reportero: ¿Qué opinas del boom comercial del arte?
B: Es un poco complicado de digerir. También para un artista es muy difícil entender la parte comercial del arte, aunque vivimos de eso, la relación es un tema complicado. En cuento a la gente, se ha vuelto más sensible al arte y tiene más acceso con Internet, la televisión y el arte ya no son tan elitistas como antes; pero por otro lado, el comprarlo es cada vez más elitista porque los precios son prohibitivos y ves personas que acaban de salir de la carrera y están vendiendo su obra a precios de locura sin haber hecho un show. El problema también es que el arte se ha vuelto un objeto de consumo para muchos.
Reportero: A veces se han referido a tu obra como decorativa, ¿qué piensas de esto?
B: Creo que mi obra es muy de vivirla, de disfrutarla; no es una obra que trate de imponer un canon o aparentar ser intelectual. Es una obra simple. Lo único que te exige es que la leas, la vivas, la vibres, nada más.
No tienes que llegar con ninguna predisposición, hay muchas otras obras que vas a ver y no le entiendes y te sientes tonto, pero aquí se trata de una obra que es como ver una puesta de sol o un atardecer, cada quien lo vive diferente. Es una obra alegre, que busca lo trascendental.
Durante los cuarenta y cinco minutos que duró la conferencia de prensa antes de la inauguración de la exposición, Bosco también trató temas relacionados de la técnica que usa para sus obras una de las cuales consiste en resinas que al secar se agrietan, con esto Bosco quiere representar la simpleza de los materiales y su representación con lugares áridos de los desiertos mexicanos. Con colores vivos como naranjas y azules Bosco nos da a entender lo vivo que está nuestro país y las miles de maneras que hay para leerlo, sentirlo y vivirlo.
Como planes, Bosco Sodi está colaborando con el arquitecto japonés Tadeo Ando, quién radica en Puerto Escondido. Con esta colaboración los artistas y ahora también empresarios buscan abrir una cadena de galerías en todo el país para jóvenes nacientes en el arte mexicano.
Con bríos de nuevas experiencias Bosco Sodi nos deja su legado en las salas de San Ildefonso para después llevarlas a Oaxaca y a Puerto Rico pero dejándonos con ganas de más, por lo menos para los presentes que aquella magnífica inauguración.






