COMUNICACIÓN INTERPERSONAL

Teoría y práctica de la comunicación interpersonal

José Antonio Pacheco Molina

30 de junio del 2017

El presente trabajo es de alcance expositivo, lo que pretende es dar a conocer algunos factores de la comunicación interpersonal, el rol de la escucha activa en la comunicación interpersonal, el proceso interpersonal, los factores que afectan las relaciones de esta naturaleza al igual que sus dimensiones ; así como las características ticas de la comunicación no verbal.

Se utilizará un lenguaje en parte técnico de la materia comunicacional; sin embargo, para aclarar o profundizar más en el tema se hará uso de notas al pie de página que facilitarán al lector la lectura del texto.

COMUNICACIÓN INTERPERSONAL.

“Percepción es la información suministrada por los sentidos, procesada en el cerebro, almacenada en la memoria y que produce cierta actividad física y mental” (ELLIS & MCCLINTOCK, 1993, p. 33). El ser humano obtiene datos del mundo exterior por medio de los sentidos. Los órganos sensoriales son como receptores que están preparados para recibir información, mientras que el cerebro es algo así como un mecanismo de control que convierte la información en inteligible.

Las personas percibimos el mundo de acuerdo a lo que para nosotros es la realidad, nuestra mente nos ha dado una idea y ésta es la guía para representar los fenómenos. Del mismo modo la gente tiende a ver a los demás según sus propias preferencias (a lo que a mí me agrada o desagrada).

Existe percepción subliminal (a nivel inconsciente, perceptible con factores tenues o breves) y percepción consciente. La percepción consciente es selectiva, esta selección depende de la intensidad del estímulo que se de al sujeto (1), la intensidad del estímulo depende de factores circunstanciales, fisiológicos (variaciones regulares o irregulares en el estímulo) y de la familiaridad que haya con el mismo (2).

La familiaridad que tiene una persona con un estímulo o con una actividad provoca la automatización de la acción u omisión, generando un acto de habitualidad en la que el sujeto actúa incluso inconscientemente, y seguirá actuando de tal modo mientras un estímulo no familiar, de alta intensidad se presente (3). “Cuando personas u objetos familiares aparecen en sitios o lugares familiares estamos menos alerta de ellos [sin embargo y curiosamente] si colocamos lo familiar [los objetos o personas] en un entorno no familiar nuestra percepción es más aguda y precisa” (ELLIS & MCCLINTOCK, 1993, p. 32) a pesar de tratarse de algo conocido, pero eso sucede porque la experiencia resulta inusitada.

Para una correcta comunicación interpersonal hay que aprovechar nuestros sentidos y comprender la situación externa, al sujeto receptor del mensaje.

El medio o la forma por la cual se transmita el mensaje el mensaje es indiferente, el receptor del mensaje tendrá la tendencia a interpretar nuestras actitudes basándose en las suyas, en sus actitudes y valores (4). Está por demás explicar por qué que el receptor se base en sus actitudes y valores para interpretar el mensaje vicia la comunicación, pues para que el mensaje sea recibido diáfana, llana y libre de vicios, debe el receptor ser lo más tolerante posible (5).

Los valores se desarrollan por la complejidad de una dotación genética, maduración y una relación con el ambiente; le damos un valor cuantitativo a un objeto inmaterial e intangible, como la amistad, la lealtad, el amor, el miedo, etc.

Las actitudes son los pensamientos, sentimientos y potencial que tenemos, basados en nuestros valores previamente equilibrados. La actitud será la forma de manifestar el justo equilibrio de los valores de una persona (6).

La percepción de una cosa involucra valores y actitudes de quien interprete la cosa. La percepción correcta de otra persona involucra los valores y actitudes de ésta y del intérprete (esto dejará una percepción “verdadera”, de cómo realmente es esa persona), si en la percepción de otra persona solo se toman en cuenta los valores y actitudes del interprete, caeríamos en una percepción, muy probablemente, falsa o alejada de la realidad, pues en muchos casos de éste tipo, en lugar de formarnos un juicio de la otra persona nos formamos un estereotipo (7).

Sin embargo el estereotipo no solo puede ser negativo, sino también positivo. V.g. Al ver a alguien que presenta rasgos de vestimenta, apariencia, etc., que consideramos correlativo a nuestros intereses, lo aceptamos. El estereotipo positivo se vuelve un “atractivo” y al valorar al sujeto estereotipado positivamente que se considera atractivo a la vista, por estar conforme a los estándares de la moda y la belleza general o por parecerse a nosotros, hallamos cualidades positivas, como inteligencia, bondad, caridad, etc. (8), en otras palabras, el primer paso para interrelacionarte positivamente con otra persona es el estímulo físico, ese atractivo generado por un estereotipo positivo que te generas de otra persona.

Una emoción fuerte de miedo o inseguridad puede convertir el estereotipo en prejuicio que éste último puede ser peligroso al considerarse como una amenaza (9).

 

Una persona puede estar de acuerdo o desacuerdo con los valores y actitudes de la mayoría. Cuando no lo está hay una desacreditación; cuando está de acuerdo hay una adaptación a esas actitudes de la mayoría. Si la adaptación no se da porque se acepten los valores y actitudes de la mayoría sino por miedo a un castigo o por la esperanza de una recompensa, hay sumisión (ELLIS & MCCLINTOCK, 1993, p. 52) (10) .

La interpretación y la percepción del mensaje que manda el emisor se ve influido por estereotipos, perjuicios o, en su caso, sumisiones. Sin embargo otros factores como los movimientos corporales, el acento, la apariencia, etc., son igualmente determinantes para la percepción del mensaje pues estos signos no verbales son igualmente interpretados por el receptor. Si el emisor pretende que su receptor reciba el mensaje de la manera en la cual él quiso que la recibiera, aquél debe tener una coordinación entre su comunicación verbal y su comunicación no verbal.

La comunicación no verbal es aquella que es diferente a las palabras, el comportamiento no verbal puede contradecir, repetir, sustituir, complementar, acentuar o regular el mismo comportamiento que tratamos de expresar por medio de la palabra hablada o signos inequívocos, hay que tener control sobre las manifestaciones corporales que realizamos y la forma de expresar nuestra comunicación no verbal, éste control dependerá en gran medida del conocimiento que tengamos nosotros sobre él. La utilidad de la comunicación no verbal tiene sus estirpes en l influencia y entendimiento que podemos tener en el receptor del mensaje, las formas de manifestación de la comunicación no verbal generalmente son: documentos, muestras de voz, movimientos corporales, dialectos, acentos, apariencia, claves vocales, postura, conducta de los ojos, inclinación corporal, entre otros.

Por su puesto que para que el mensaje sea recibido correctamente por el receptor y haya una efectiva comunicación interpersonal, éste debe escuchar al emisor. Para una recepción correcta del mensaje los comunicadores deben asegurar un entorno adecuado para enviar el mensaje, el receptor debe tener el interés en recibir el mensaje transmitido por el emisor, por su parte el emisor debe aprovechar los momentos de máxima atención del receptor para desarrollar sus ideas centrales, utilizar un lenguaje diáfano y, si percibe ausencia de cognición en el receptor, hablar más despacio. En síntesis, uno debe aprovechar cada uno de sus sentidos y habilidades cognoscitivas para poder emitir un mensaje y a su vez recibir el mismo, pues recordemos que en el proceso de comunicación, el sujeto activo y pasivo se confunden, pues juegan el mismo rol.

 

NOTAS AL PIE DE PÁGINA

1. A mayor fuerza del estímulo, mayor atención al mismo, por lo tanto la percepción es consciente, se enfocará en ese estímulo. Nuestros valores y actitudes también influyen en la selección o evitación selectiva de lo que percibimos consciente o inconscientemente.

2. La forma con la que reaccionamos a un estímulo perceptual dado vendrá determinado no solo por nuestra capacidad sensorial y cerebral sino también por la fuerza del estímulo, su familiaridad, sus condiciones en que se desarrolla y las variables regulares o irregulares que tenga (v.g. de éste último caso sería el alto volumen repentino que puede llegar a oírse de alguna canción, el estruendo de un trueno, o incluso el silencio absoluto, mostrado regular o irregularmente su aparición fenomenológica.

3. Richard Ellis y Ann McClintock mencionan el caso de una persona que está acostumbrada a manejar e incluso ya lo hace inconscientemente, hasta que se da cuenta que más adelante en el camino hay un obstáculo con el cual no está familiarizado, lo cual hace que la actividad de conducción que estaba realizando inconscientemente, tome una forma consciente para poder esquivar dicho obstáculo y no ocasionar un accidente. (1993, p. 32)

4. Recordemos, el proceso cognitivo que realiza el cerebro, éste realiza una percepción de las cosas y las plasma creando estados de cosas, ante los cuales el ser humano ya tendría una actitud definida. V.g. Si alguien no me agrada completamente, es por un proceso cognoscitivo generado a través de los sentidos, consciente o inconscientemente, y cada vez que me comunique con ésa persona, la percepción que he definido respecto de él estará presente.

5. En su caso esa tolerancia debe ser a tal lato sensu, que el sujeto deba ser completamente objetivo en el mensaje, sin causarse estereotipos para evitar que el mensaje, por una interpretación basada en los propios valores y actitudes del receptor, resulte nugatorio.

6. En éste sentido, habrá disonancia cognitiva cuando el sujeto no actúa conforme a sus valores o creencias y por tanto se siente mentalmente inconforme.

7. “El estereotipo es el término que utilizamos para describir la imagen mental, las reacciones emocionales y la conducta que manifestamos cuando clasificamos de acuerdo con el tipo general más que atendiendo a las características específicas por un ejemplar individual de ese tipo” (ELLIS & MCCLINTOCK, p. 41)

8. A este efecto se le ha denominado el efecto aureola, por él se pretende extraer de un elemento positivo otras más cualidades positivas.

9. La educación evita esa cólera de sentimientos y por tanto el prejuicio.

10. En mi opinión no debe hablarse de adaptación, pues en todo caso ésta involucra la aceptación de valores y actitudes de otros, sino de un sometimiento a las exigencias de la mayoría por temor a la amenaza de una sanción que existe o por la expectativa de una recompensa.

FUENTES DE INFORMACIÓN

—Ellis Richard, McClintock Ann Teoría y práctica de la comunicación humana. México, Ed. Paidós, 1993, 231p.

—UNIVERSIDAD LATINOAMERICANA (2017) La escucha activa. Presentación de Power Point disponible en: Aula Virtual ULA. Accesible desde: https://www.ula.edu.mx

 

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