Encontrar metrajes de horror en la actualidad -donde todo ya se ha visto y se ha hecho en pantalla- parece complicado. No obstante, existen propuestas que para los espectadores, son la oportunidad perfecta de explorar distintas perspectivas de entretenimiento tomando como base una atmósfera de horror, una historia congruente y sucesos poco convencionales. Situaciones que se relacionan con la aversión, la desesperación o la presencia de elementos que no tienen una explicación racional pero que se manifiestan como parte de una perturbación en el subconsciente.

A continuación te presento cinco propuestas que probablemente no desafían los límites de lo conocido pero que, sin duda, demuestran el poder y control que tiene el miedo sobre el ser humano y cómo la imaginación puede convertirse en su peor enemigo.

“Arrêt Pipi” (2015) – Maarten Groen

En menos de seis minutos, Groen experimenta con una idea clásica del terror. La historia del cortometraje gira en torno a Sarah y Bram, una pareja que está en un viaje por carretera. Ambos deciden hacer una parada para ir al baño, pero como bien nos ha enseñado este género a lo largo de los años, estas circunstancias no son así de simples. Cabe destacar que el guionista de Arrêt Pipi  se inspiró en Aka Manto, una leyenda urbana de Japón en la que el espíritu atormentado de una joven pregunta a los usuarios de los retretes si quieren papel azul o rojo.

“3 Versos” (2014) – Antonio Yee.

El siguiente cortometraje fue realizado en Mexicali Baja California. Es una realización de primer nivel que se llevó el premio por “Mejor Cortometraje de Terror” en el festival de cine Filmquest. La trama es sencilla. Luego de un violento encuentro con un espíritu abusivo, dos hermanas buscan la ayuda de una misteriosa medium quien les garantiza poder librarlas de su problema. La ambientación de los años 30 es probablemente, la mejor característica de esta producción.

“Midnight Snack” – Tomas Granlind y Amy Hatfield

¿Con qué frecuencia despiertas en medio de la noche para ingerir un bocadillo? Midnight Snack te quitará ese hábito. El corto trata acerca de una mujer que se despierta hambrienta por la noche y se ve abrumada por una situación inesperada. En tan solo 3 minutos, el filme logra sincronizar la trama con un ambiente idóneo. Lo interesante de proyectos como éste, es que conectan con la mayoría de las personas, pues toman una parte aburrida de la vida cotidiana y lo convierten en algo aterrador.

2AM: The Smiling Man (2016) – Michael Evans.

Una sonrisa puede alegrar tu día. No obstante, opinarás lo contrario luego de ver que el protagonista de esta historia decide tomar un paseo nocturno y se encuentra a un extraño que viene hacia él. Sólo para variar, el chico evade al sujeto, pero el inquietante hombre decide lo contrario y entonces todo se torna desconcertante. Éste es por mucho el favorito de la lista: cuatro minutos de gran acumulación musical y una idea siniestra bastan para tornar algo tan básico como una sonrisa, en algo escalofriante.

“Doppelganger” – Drew Daywalt

Doppelganger te lleva a un viaje retorcido en el que cuestionarás la cordura de la protagonista. El corto de horror construye la tensión desde el principio. El conflicto surge cuando una mujer recibe una llamada de su novio suplicándole que no confíe en el hombre que le espera en casa. Su novio asegura que es un doble de él mismo, un Doppelganger. El concepto de este cortometraje es bueno y le gustará a aquellos que disfruten de las películas de suspenso.