Skateboarding es un deporte urbano practicado en su mayoría por los jóvenes. Es considerado un deporte de un alto nivel de riesgo, cosa que parece no importarles a los que desempeñan esta actividad. Hay mucha gente que cree que el skateboarding es un deporte que solo conduce a la vagancia. Esto puede ser porque es muy común ver a un grupo de chavos ir y venir con su patineta en mano, siendo este un deporte que se puede practicar casi en cualquier lado.

Ya sea en un parque o en la calle los skate, que es como se conoce a un practicante de skate, siempre encuentran un ven lugar para practicar con su patineta. Incluso unas simples escaleras de un supermercado o plaza son un buen lugar para entrenarse en este deporte urbano. Tanto tiempo en el sol, después de varias caídas en el asfalto, con ropa y tenis quizá rotos, no le deja un buen aspecto al joven que practica el skateboarding. Por su aspecto uno puede pensar todo lo malo de aquel que luzca algo sucio y con una patineta en la mano una conclusión casi instantánea es “solo está perdiendo su tiempo, debería invertir mejor su tiempo y bla bla bla…”. Una persona que practica o practicó skateboarding ha escuchado comentarios negativos sobre su pasatiempo. Comentarios que casi nunca influyen en una persona apasionada por el skateboarding.skateboarding-9-189122648

Un moretón o un codo raspado, para un skate son la prueba de que ese día no se rindió. Una herida es un indicio de que ese día un skate se superó en el deporte que le gusta. No porque una persona se esfuerce en un deporte que le apasiona, salga las calles e invierta gran parte de su tiempo en ello significa que sea un “vago”. El skateboarding no tendría por qué ser visto de mala forma. Es una buena forma de hacer ejercicio y mantenerte en movimiento con un deporte que se ve y es muy cool.

Las amistades son lo mejor, un grupo de chavos que se reúnen en un parque motivándose unos a otros con un aplauso cuando alguno cae. Después llega ese momento en que luego de una larga tarde logras dominar un nuevo truco y te das cuenta de que el tiempo invertido ha valido la pena. Es un sentimiento que no se puede comparar con muchas cosas. Hay personas que se ganan la vida patinando para marcas reconocidas haciéndoles publicidad en concursos y de más, uno sabrá hasta dónde quiere llegar en este deporte urbano.