El domingo se llevó a cabo la edición número 89 de los premios de la Academia. Esta entrega consiguió ser de las más comentadas en la historia de los Oscar. Todo gracias a la polémica generada por la confusión del premio a mejor película.

El premio, el galardón más importante de todos, a la mejor película le fue entregado a La La Land. Con gran emoción el director y los productores junto con todos los envueltos en el desarrollo en ésta, subieron al escenario a recibir su estatuilla dorada; pero todo fue un error. El logro en realidad le pertenecía a Moonlight.

Todo se trató de una equivocación. La persona que se encargó de presentar el premio no tardó ni un minuto en aclararlo. Al elenco, al director y a todos los envueltos en la producción de Moonlight se les pidió subir al escenario y se les entregó el reconocimiento correspondiente. Mientras que el elenco y producción de La La Land pidió disculpas y desocupó el escenario.

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No es sorpresa que esto pasara ni es sorpresa que Moonlight ganara el premio más importante ya que esta edición contó con el mayor número de personas de color nominadas mientras que varias de las películas nominadas trataban sobre historias de personas afroamericanas. Qué casualidad. Justo después de haber pasado por la polémica de #OscarsSoWhite el año anterior.

No cabe duda que los premios trataron de redimirse y que lo hicieron de manera exagerada. Tal vez Moonlight se merecía el premio; tal vez no. Lo único cierto es que se le dio el debido reconocimiento al talento de las personas afroamericanas, como lo merecía Viola Davis, y que esta fue la entrega más diversa en la historia de los premios de la academia. Teniendo como ganadora del oscar a una película con un elenco de únicamente actores afroamericanos con un protagonista homosexual.