El adiós a la temporada en Abu Dhabi, es el final de la temporada más larga de la historia de la Fórmula 1 y ocurrirá este fin de semana (25-27 noviembre) será algo apoteósico, debido a que los pilotos de Mercedes-AMG se disputarán el campeonato con una diferencia de 12 puntos. Sin embargo, también será el Gran Premio donde diremos “adiós” a un par de pilotos que marcaron una época en la F1 y que sobrevivieron  al cambio generacional de los monoplazas en al menos 16 temporadas. Hablo de Jenson Button y de Felipe Massa.

Felipe Massa

Massa no es un piloto de mi agradado, es más, no sé cómo llegó a Ferrari y se hizo  compañero de Michael Schumacher, no me gustó jamás su forma de ser, su pilotaje y menos su forma de expresarse. El tiempo hizo aun más maduro a Massa, eso se festeja porque este deporte del automovilismo requiere de eso, madurez, una madurez que no tuvo en 2007 escupiendo (estando en el podio de Indianapolis) el trago de champaña a Lewis Hamilton, con el que tuvo muchísimos roces; ser campeón del mundo por 38 segundos hasta que Hamilton rebasó a Timo Glock en la penúltima curva de Sao Paulo para llegar sexto y ganar el mundial; también los momentos de miedo cuando en Hungaroring lo golpeó una pieza del Brawn de Barrichello, de regresar a la F1 y fichar por un equipo igual de mítico llamado Williams en 2014. Su última carrera en casa no fue lo que él esperaba, no lo fue, porque abandonó en una pista extremadamente mojada. Abu Dhabi será su última carrera en F1, un adiós que a muchos fans y sobre todo, a muchos tifosi les duele y mucho, tanto, que en Interlagos, todos los mecánicos de todos los equipos salieron a hacer pasillo en honor a un piloto polémico, pero siempre querido en la parrilla.

Jenson Button

Quizá este adiós es el que más me duele, no solo por la categoría del piloto que es, ni porque después de retirarse Mika Häkkinen seguí su carrera; quizá el despedir a Jenson va más allá de sólo decir adiós. Después de ser llamado playboy por los medios británicos, de estar en equipos de media tabla y no tener equipo en el inicio de 2009 hasta ser campeón del mundo en ese BGP-001, Jenson quizá es un caso extraño de éxito, claro, pues en su palmarés completa 22 podios, sólo tiene 15 victorias y su campeonato en 2009. Me duele su partida, porque estoy seguro que Jenson podría hacer más con un carro del nivel de los Red Bull o de los Mercedes, quizá yo lo sufro más porque los McLaren están en vías de crecer y él podría ayudar a desarrollar el monoplaza de 2017. Jenson Button será siempre mi ídolo, no sólo por lo que ha demostrado en pista, también por el estilo de conducción en lluvia y en clima variable, en especial, la carrera de Canadá en 2011 donde le sacó el triunfo a Sebastian Vettel en la última vuelta del circuito o su primera victoria, de vuelta al año 2006 en Hungría en condiciones cambiantes.

 

La F1 es así, siempre tiene destinos caprichosos, siempre despide a leyendas de formas no tan comunes y muchas veces, en lugar de irse en lo más alto, se van por la puerta de atrás. Espero en Abu Dhabi, ambos pilotos completen la que sería su última carrera en la máxima categoría del deporte motor, los rumores dicen que Massa iría a la Fórmula E, mientras que Jenson se quedaría en McLaren como piloto desarrollador, aunque no descarta la opción de competir en triatlones, rally y en la 24 horas de Le Mans.

Adiós Jenson, adiós, Felipe, gracias por estas extraordinarias 16 y 15 temporadas, respectivamente, gracias por la pasión por este deporte y por devolver la ilusión a los fans.