Cada persona elige y persigue una pasión. El deporte es una de las mejores pasiones del ser humano. Un deportista entrena, exige, pone a prueba su capacidad de resistencia y agilidad, experimenta y aumenta su fuerza física y mental.

El baloncesto es uno de los deportes más exigentes: correr, botar, brincar, burlar y encestar, se convierten en los verbos que debe dominar un jugador, acciones a las que es necesario dedicarles horas de práctica, paciencia y constancia.

baloncesto

Al hablar de algunos objetos que rodean a los amantes del baloncesto, es necesario hacer descripciones que logren transportarnos a un partido, entrenamiento o “cascarita”.

Cancha: sitio donde se derraman gotas de sudor y las piernas arden al correr de un extremo a otro. Lugar en el que se siente cansancio, hambre, sed y sentimientos como alegría, enojo y tristeza, incluso todos al mismo tiempo. De acuerdo a las líneas pintadas en la cancha, en ocasiones se detesta correr como desquiciado de una hacia otra pero en los partidos se les agradece el esfuerzo que implica correrlas ya que dan como resultado mayor resistencia y velocidad.

Balón: es el amigo de la cancha, el objeto de momentos compartidos. Al balón se le odia y se le ama al mismo tiempo, requiere tiempo de práctica para dominarlo; aprender a botarlo sin mirarlo, pasarlo entre las piernas y hacer trucos con él. Es uno de los objetos más preciados del baloncesto y en ocasiones parece divertirse al probar la cordura del jugador. Este objeto puede robar sonrisas y desatar furia ya que a veces parece estar en crisis al elegir entre meterse o no al aro. Al balón se le debe respetar porque las torceduras de dedos son detestables y por último, se le agradece que haga perder el miedo a cualquier balón de cualquier deporte.

Tablero: la esquina del cuadro pintado en el tablero es parte de la figura geométrica valiosa y necesaria, al saber aprovecharla se pueden obtener grandes ventajas, es la clave para que al lanzar el balón se tengan más probabilidades de encestar.

Aro: su compañero es el balón, a veces le ayuda y en ocasiones le perjudica, lo abraza o lo rechaza. Sin este objeto la esquina del cuadro pintado en el tablero pierde su efecto ya que el tiro necesita del golpe que el aro le da al balón para que éste se meta en él.

El baloncesto es de los mejores deportes para practicar en cualquier etapa de vida, desarrolla agilidad, aumenta reflejos y crea interés hacia otros deportes.

Si en la infancia nace el amor hacia el baloncesto es seguro que al empezar como un gusto deportivo poco a poco se convierta en uno de los mejores pasatiempos y en uno de los deportes favoritos que complementan la vida de un amante de la actividad física.

 

Sobre El Autor

Óscar Pérez

Me gusta leer, (al mundo y a los libros) platicar casi de cualquier cosa. Amo el lenguaje, a la gente divertida y la comida hecha con amor. Me encanta el sarcasmo, la ironía y la burla. Y escribir, también eso me encanta.