Muchas ciudades en el mundo buscan reducir sus efectos sobre el medioambiente y otras, como Masdar City en Dubai, ser las pioneras en cero contaminación y auto sustentabilidad.

No obstante, hay ciudades que se están adaptando a los cambios climáticos; ejemplo de ello es Copenhague con St. Kjelds, una localidad propensa a inundaciones producto de las tormentas que azotan la región.

Imagen: Internet

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Esto, gracias al pacto firmado en la Cumbre Climática Mundial de Alcaldes (CCLIMA) celebrada en México en el año 2010 que compromete a las ciudades participantes a avanzar en la adopción de medidas para la atenuación de emisiones de gases de efecto invernadero y su adaptación al cambio climático.

La puesta en marcha de este proyecto inició en 2012, pero es hasta diciembre del año pasado que los resultados comienzan a notarse:

La plaza principal se llena de pequeñas áreas verdes con árboles  para contrarrestar el calor y bajar la temperatura además de contar con una especie de nube artificial en las épocas de calor que rociará una niebla de enfriamiento a lo largo del día.

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Las calles también han sido remodeladas con vegetación para filtrar los contaminantes y ayudar a la absorción de la lluvia.

Otra modificación importante, es el levantamiento estratégico de calles con el fin de que el agua no se asiente y entre en viviendas y edificios desviándola hacia el puerto.

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La transformación total está prevista para terminar en 2016 por lo que aún continúan las ideas, como la de un parque con una barrera que sirva de depósito temporal de hasta ocho millones de galones de agua en caso de intensas tormentas para ser drenada de forma gradual pasado el hecho.

Cabe mencionar, que Copenhague tiene como meta para 2025 ser la primera capital neutra en emisiones de carbono por lo que St. Kjelds es la primera de varias iniciativas para lograrlo.