A mediados del año pasado, UNICEF creó una máquina que mediante un proceso conocido como “destilación por membranas” (separación de sustancias mediante láminas porosas delgadas que depende de temperaturas elevadas), convierte el sudor en agua; con el fin de hacer conciencia de la falta que hace a nivel mundial y sobretodo, para brindarle al mundo nuevas formas de obtención del vital líquido.

Si esto ya suena extraño y nada salubre, lo que se hace en varias partes del mundo y de forma más específica en California, Estados Unidos, es de lo más escatológico realizado en la actualidad.

Debido a sequías y otros problemas que afectan gravemente a la agricultura y a la  distribución de agua a todos los habitantes; el Distrito de Agua del Condado de Orange (OCWD por sus siglas en inglés), recicla las aguas negras del condado y las convierte en agua potable. Así es, como lo acabas de leer, en California beben agua proveniente de sus propios deshechos fisiológicos.

Luego de que las aguas residuales llegan al centro de tratamiento, éste las somete a tres procesos diferentes para obtener un agua de lo más pura y potable posible: el primer paso es la microfiltración que separa de manera física desechos sólidos, aceites y bacterias además de eliminarlos, seguido de la ósmosis inversa con la que se quitan algunas sustancias gracias a la presión a la que es sometida el agua. Por último, se filtran virus y farmacéuticos y, con luz UV se eliminan todos los compuestos orgánicos restantes. Todo esto da como resultado un agua que sobrepasa los estándares de control de calidad (de acuerdo con la propia OCWD) y que es incorporada al suministro de agua subterráneo para llegar al 70% de la población californiana.

La más grande barrera que se tiene para que esta innovación sea aceptada y expandida en todo el mundo es el asco y la repulsión de la gente y es que, con toda razón, se duda de si su consumo traerá efectos secundarios a su salud. Pero expertos aseguran que se puede cambiar este pensamiento sabiendo dar a conocer sus beneficio.